Las comidas orgánicas no están genéticamente modificadas, no tienen pesticidas, insecticidas, fungicidas o fertilizantes.

También es aconsejable comer pequeñas porciones, masticando bien los alimentos hasta que esté bien triturado y ensalivado. Se aconseja levantarse de la mesa cuando su apetito quede satisfecho pero no lleno.

El secreto es ingerir comidas orgánicas diariamente, desayunando como un rey, almorzando como un príncipe y cenando como un pobre. Esto quiere decir que el desayuno debe ser la comida más fuerte, el almuerzo más ligero y la cena aún más ligera. Por ejemplo en la cena podría comer una ensalada y una sopa de vegetales.