Todo comenzó por las llamadas “comidas rápidas”, estas son las de fácil preparación con el fin de hacerle la vida “más fácil” al público consumidor y a los que la preparan, añadiéndole aditivos con el propósito de hacer que los consumidores se volviera adicto al uso y abuso de estos aditivos.

Según la Organización Mundial de la Salud “una adicción es una enfermedad física y psicoemocional mediante la cual el que la padece crea una dependencia o necesidad hacia esa sustancia”.